31/12/15

Silencio (RB)

Silencio


     Todo pasaba tan lento. Ella encerrada en esa habitación. Él fuera. Si todo fuese tan simple ella podría estar fuera junto a él, jugando, cómo hacían todos los niños de su edad. Pero el destino no lo quiso así, y aunque pasen los años, ella sigue encerrada en esa habitación. Sin poder salir.

      Posa su delicada y blanca mano en el frío cristal. Nota un gran contraste de temperatura que, como cada vez, la hace querer sentir en todo su cuerpo. Sentir el frío y el aire de la calle. Se escuchan pasos provenientes del pasillo, ella sólo nota pequeñas vibraciones que sabe reconocer, y cierra los ojos, sabiendo lo que se aproxima. Gira la cabeza viendo cómo aquella mujer, cruzada de brazos, la mira con el ceño fruncido, esa mujer que viste un vestido negro, con un perfecto moño en su cabello negro como el carbón y unos tacones no muy altos, lo suficiente para parecer más imponente.
     -¿Qué haces asomada a la ventana? Eso sólo hará que tengas más ganas de salir -la pequeña de pelo de fuego sólo veía mover los labios, le costaba entender lo que le decía. Apenas conseguía diferenciar "¿Qué haces...? ...más ganas...", parecía que la imponente  mujer sólo hablaba rápido cuándo estaba cabreada.
     Y con la dulce niña siempre hablaba rápido, eso podía deberse a que su simple presencia la irritaba, o tal vez su inocencia, o su belleza. El caso es que al no estar los padres de la pequeña ella dejaba salir todo lo que tenía en su interior con ella. Si todos pensaban que estaba muy enferma a causa de su enfermedad pues mejor. Aunque sea simplemente sorda de nacimiento.
     La niña no conseguía pronunciar palabra, no tenía intención de responder a la mujer, así que cuando la agarró del brazo volviéndola a llevar a su alcoba, simplemente, se volvió a preguntar: Si me resisto, me dará golpes otra vez, ¿por qué ya no se me ocurren formas de escapar?
     En todo el trayecto, no paraba de refunfuñar, aún sabiendo que sería para sí misma, nadie más que ella la escuchaba en aquella pequeña vivienda, de dos pisos. Estaba bien amueblada, pero no en excesividad, unos armarios por allí, algún que otro cuadro por allá. Realmente las habitaciones no eran gran cosa, pero estaba muy bien para los tiempos en los que vivían, el único problema... es aquella mujer que se había metido en su vida a causa de su deficencia. Así se veía así misma, como una carga.

     Cuando por fin volvió a desaparecer, sintió cómo la ventana le decía que se asomase, siempre le dice lo mismo. Ella se acerca y le ve. Él fuera, jugando y ella dentro, encerrada, aburrida de siempre lo mismo. Estaba tan inmersa en sus pensamientos que no se dió cuenta cuando él la estaba mirando. Pero así era, él la miraba, y muchas veces intentó ir a verla, para que saliese a jugar con ellos, pero aquella mujer se interponía en los deseos de unos pequeños niños.
     La niña volvió de sus pensamientos y esta vez sí se dió cuenta de que él la miraba. Primero se sintió avergonzada, y se puso a mirar a sus lados como queriendo esconderse, y al final miró al frente e iba a saludar, pero se dió cuenta que el niño ya no estaba.
     Perdió su oportunidad, tardó demasiado.

     Tiempo después de eso, el niño no aparecía, iban pasando los años y la pequeña pelirroja se iba volviendo una señorita que añoraba su brillante sonrisa. Le habría gustado al menos saber su nombre, haber jugado con él, o aunque fuese... haberle saludado a través del cristal. Antes le parecía una nimia cosa sin importancia, pero ahora siente que algo podría haber intentado.
     Cuando ya tendría los quince años, sus padres tuvieron un accidente con un coche, esas nuevas máquinas que están haciendo sensación por ser tan nuevas. Al menos aquella mujer ya no está, ella misma contrato a otra chica de la que a su vez se hizo amiga, y salían a pasear, y aprendía mucho más a leer los labios, pero también aprendía lo que debía aprender en un colegio en su momento.

     En unas navidades blancas, ella ya tendría sus veinte años, iba por la calle caminando con su amiga, cuando vio a un hombre andando recto, uniformado, corpulento. Le pareció que le sonaba su cara y cuando le vió  doblar uan esquina ella salió corriendo detrás de él, sabía que calles eran, lo que no esperó... fue verle parado delante de su puerta encaminado para llamar.
     Pero se detuvo, se dió la vuelta para marcharse, y la vió, fuera de la casa, junto a él.

"Feliz año nuevo un poquito antes, porque después no podré. Esta es mi última publicación del año."

28/12/15

Héroes

¿Somos héroes de nuestro cuento?

Me gustan las afirmaciones así que digo sí. Sí, somos héroes de todo lo que queramos hacer, al igual que podemos ser villanos, pero ¡eh!, todos decidimos que queremos y cómo ser. Pero a mi me gustan más los héroes y quiero hablar de ellos. Bueno héroes sería rebajarlos, yo quiero hablar de superhéroes.

Esos superhéroes que se levantan por las mañanas y se superponen a todo lo que les viene encima. Problemas tanto familiares, como violencia de género, etc. Esos que  se levantan por las mañanas y no huyen, se enfrentan cómo pueden, cueste lo que les cueste.

Esas increíbles personas que aunque tengan miedo y estan tirados en el suelo por un tembleque en las piernas, utilizan sus últimas fuerzas para ponerse de pie, coger impulso y derribar un muro, una puerta, lo que sea que tengan delante para decir "Ey, estoy aquí, soy persona, estoy viva, déjame vivir cómo quiero, no recuerdo que tenga el deber de pedirte permiso para respirar este aire", o un simple "Vete a la mierda". Las formas en las que se dice, suelen importar mucho, pero si estos héroes se quieren a sí mismos, y saben cómo hacer las cosas bien, sabrán que si son ellos mismos harán que les entienda quién ellos quieran, y si es alguien que no merezca la pena... ¡¡Pues a la mierda!!

También digo superhéroes porque estamos en una sociedad en la que gastar dinero y ver quien tiene más parece, más bien, un deporte (para unos) que una forma de poder llegar a fin de mes (para muchos otros), pero de todas maneras, poco a poco, si abres los ojos y miras a tu alrededor ves, que todos buscan verse especiales, y es cuando pensamos lo especial está en el físico... Pues ¡ey! estáis equivocados, también están esos superhéroes que pueden ver a una persona tal cual es, no por su físico, ni por lo que hace, sólo por lo que siente.

En mi opinión, los superhéroes que más admiro son los que cuando van por la calle, y ven a una persona, no les dan dinero, sólo les ofrecen una forma de seguir adelante. No digo un "ale, tienes trabajo", sería más bien un...  ¿Favor por favor? Hablar un poco y decir "ey, tengo unos amigos que tal vez te puedan ayudar" o un "ey, en mi trabajo podrías interesar".

Yo tengo algo claro, si no pensasemos tanto en nosotros mismos, ayudaríamos a crear más superhéroes.

"¿Por qué no empezar a ser superhéroes de nuestro propio cuento?"

22/12/15

Fighter

¿Todos podemos ser luchadores?

La respuesta simple que se puede dar a esta pregunta es "Sí, todos somos luchadores", pero ¿acaso entendemos a lo que se refiere? Es cierto hay muchos tipos de fortaleza y bla, bla, bla, pero no es cierto que cada vez que se te oprime el corazón hasta sentirte asfixiado, es sinónimo de "debilitado".

Pues mi teoría es... Sí, todos somos luchadores, pero unos se acaban callendo sin poder tener fuerzas para levantarse y otros se esfuerzan por levantarse y si no lo consiguen, buscan una mano en la que apoyarse.

Realmente, creo que en nuestros corazones y mentes tenemos la suficiente fuerza para conseguir TODO lo que nos proponemos. No haciendo caso a los bucles, ese negativo pensamiento que nos acecha una y otra y otra vez. Porque ante todo escuchar lo que nosotros mismos queremos es de donde proviene nuestra fuerza, si tu lo que quieres es ser la mejor en algo, lo que sea, lo mínimo que se te ocurra, sólo tienes que creértelo. A algún lado llegarás.

He conocido mucha gente que llegan lejos, y otros que no consiguen llegar... Realmente he dicho mal las palabras porque no sabría explicarlo, así que lo intentaré hacer lo mejor posible. La gente que llega, bien, guay, logran su meta y pueden pasar a un siguiente paso. Lo que quiero decir con los que no llegan, no es que no lleguen, es que o se centraron en otra cosa, o simplemente están tardando más.

Pero yo sé que mientras lo sigan intentando pueden llegar más lejos que los que lo hicieron todo deprisa y corriendo, y ¿quién sabe? Tal vez, ese recorrido haya sido una experiencia que querrían repetir una y otra vez, porque sucedieron cosas, aparecieron personas, desaparecieron otras, o tal vez hubiese algún amor.

"Nada es irrepetible, por eso las experiencias y los recuerdos son lo que demuestran que estamos vivos, por eso tarde o temprano hay que hacerlos para sentirse bien, para sentirse luchador."

20/12/15

Afraid



¿Sentir miedo es bueno? No sé lo que diría cualquier persona, pero alguien que lo padece todos los días, por cualquier nimia cosa, diría que lo mejor es no tener miedo.

Cuando alguien tiene miedo puede haber distintas causas, al igual que distintas reacciones. No sé si realmente tener miedo es bueno o malo, es cierto que nos mantiene alertas ante distintas situaciones para poder “defendernos”. Pero hay ciertos miedos irracionales, que todos los clasifican cómo estúpidos, pero son los más dañinos.

Una persona con un miedo cómo a la sangre o a los insectos tendría demasiada comparación con otra persona con miedo a las personas. En mi opinión, el que sufriría más de esos tres es el que tiene miedo a las personas. ¿Cómo podría relacionarse con otras personas si las tiene miedo?
La mayoría del tiempo, al intentar educar a los más pequeños, sin darnos cuenta les inculcamos miedo. Traspasamos nuestros propios miedos a los pequeños ojos que nos miran, aunque sea durante dos segundos. Ese tiempo sirve para enseñarles el miedo.

No hay miedo que no sea racional, todos ellos vienen de nuestra infancia, al saber eso se nos hace más fácil superarlo. No he dicho que sea posible, sólo que las posibilidades aumentan en grandes proporciones, pero sobre todo si se sabe la causa. Y también se nos hace más fácil cuando aceptamos a lo que tenemos miedo.
Yo tengo miedo, miedo cuando una persona me mira, cuando una persona odia a otra, cuando miro a mi alrededor y veo negro, miedo cuando me siento sola. Y sé que me escondo, que me refugio en mi cueva y me siento segura porque esas miradas que no sabes lo que piensan no están. Pero también me da miedo estar sola, porque experimento cada día miradas que me lo dicen todo. 

Hace tiempo, entre tantos libros que metí la nariz, leí “si sonríes te pasarán cosas buenas”. Opino lo mismo, por eso procuro sonreír a cada persona que me mira, porque espero que me devuelvan la sonrisa, y que parezca que diga que les vaya bien el día y ellos me devuelvan esas palabras con esa sonrisa.

13/12/15

Wonderland

Si te sientes sóla, sonríe otra vez.
Sólo un esfuerzo más, todo se resolverá.
No temer la oscuridad, dentro del corazón.
Aunque se sienta un vacío inmenso, tus abrazos reconfortan lo suficiente para sentir calidez.
Si abro mis ojos y estás ahí, puedo volver a sonreír como la primera vez.
Sé que no me dejarías sola tan fácilmente.
Lucharías a mi lado y por mí, lo sé porque junto a ti no hay oportunidad de sentir oscuridad.
Te alejaste una vez y fue peor que caer en un pozo, de esos sin fondo. En el que caes y caes sin poder llegar a ver wonderland.
A veces, junto a tí creí que volaba y llegaría a neverland, de lo alto que podíamos llegar.
Pero ya no más.
Se volvió todo negro y sólo necesito poner una máscara que tenga una sonrisa, para no volver a mostrar lo estúpida que fuí.
Poco a poco, aumentan mis mácaras, pero poco a poco voy aprendiendo a no quitarlas.
Aunque poco a poco me vaya dando cuenta que junto a ti pueda estar más feliz, y pase lo que pase pueda sentir que en tí, confiaré ciegamente.


5/12/15

Diosas


Hace poco leí un libro del que me gustaría comentar “Las diosas de cada mujer” de Jean Shinoda Bolen. No es que quiera comentar todo lo que dice y eso, pero sí que quiero decir mi opinión sobre lo que leí.

En el libro comparaba las formas de actuar de las mujeres con la de las diosas, por ejemplo, lo mucho que busca Hera un hombre (es decir un hombre que sea su príncipe azul), y si lo encuentra todo es muy dulce, sino se convierte en la cegada Hera. Yo lo entendí así, y lo mismo con Artemisa, Atenea, Hestia, Deméter, Perséfone y Afrodita.
También comentaba como cada mujer en cierta ocasión puede ser una diosa u otra, y a mí, mientras lo leía, me gustó compararme con todas ellas. Desde que lo comencé a leer y hasta que lo acabé también fui comparando a las personas que me rodeaban, no puedo decir a todas las personas, porque no sería cierto.

No creo que me gustase cuando ponía que no todos los padres aceptaban las diosas de sus hijas, porque lo explicaba tan… si un padre no acepta que su hijo es aventurero, que le gusta experimentar cosas nuevas o hacer deportes, está haciendo que su diosa no se desarrolle y que pueda producir que se encierre en sí misma.

No hay que excluir que en el libro dice que se puede tener una diosa, y luego a la vez estar incitada por otra, por ejemplo, ser como Artemisa que le gusta probar cosas y que con el tiempo sienta necesidad de tener una familia (como Hera), o un hijo (Deméter).

Explica que estas siete diosas se dividen en tres grupos:
Diosas vírgenes: Artemisa, Atenea y Hestia.
Diosas vulnerables: Hera, Deméter y Perséfone.
Diosa alquímica: Afrodita.
Esta clasificación me llamó la atención, porque al ver que una de ellas estaba sola me sabía raro. También me llamó la atención al ver diosas vírgenes, pero explicó que no es que lo fuesen, sino que tenían la virtud de no ser dañadas sentimentalmente (creo que es una virtud hasta cierto punto, igual el carácter de Hera al saber que Zeus le era infiel hasta cierto punto también lo veo una virtud).

De tantas veces que me han dicho “todas las cosas son buenas, pero no en exceso” ha producido que hasta yo me lo creo. Y cuando lo veo a mi alrededor pues lo pienso así. No hay que excederse con nada, aunque las emociones nos ganen poco a poco hay que ir aprendiendo a controlarlas.

“Siempre se puede ser más fuerte que las propias emociones, si sabemos que es lo mejor para nosotros mismos, porque ante todo, somos luchadores”.